aviacion norwietnamita durante la guerra de wietnam

Pacifismo en USA en 1972

A lo largo de la guerra de Vietnam, ciertas voces del pueblo estadounidense se levantaron contra la política intervencionista del gobierno estadounidense. La actriz Jane Fonda se sumó a la pelea de quienes levantaron las banderas de la paz en ese instante. Ahora, una entrevista única efectuada tras el viaje de Jane Fonda a Vietnam del Norte, publicada en el períodico L’Opinió Cultural el domingo 1º de octubre de 1972.

Comienza la guerra aérea en Vietnam: Bombardeos de represalia

El 2 de agosto de 1964 se causó un hecho entre torpederos de Vietnam del Norte y el destructor estadounidense USS Maddox. El destructor, que patrullaba las aguas del golfo de Tonkin, fue atacado por lanchas torpederas vietnamitas, desarrollándose una corto guerra naval. Los americanos no padecieron ninguna baja y clamaron haber destruido una lancha torpedina. Un par de días después, el 4 de agosto, se causó presuntamente otro hecho en el que de nuevo torpederos vietnamitas atacaron destructores estadounidenses. Las autoridades de Vietnam del Norte negaron este ataque.

Más allá de no tener pruebas fehacientes Lyndon B. Johnson se dirigió al pueblo estadounidense para reportar de un ataque no causado, y de las consecuentes represalias. El 5 de agosto de 1964 la operación Piercing arrow se encontraba ahora en marcha. Los aeroplanos de ataque al suelo despegarían desde el USS Constellation (CVA-64) y el USS Ticonderoga (CVA-14) ubicados en Yanqui Station en las aguas del mar Amarillo. Los objetivos serían bases de navíos torpederos y depósitos de comburente. En esta operación de 64 metas USA perdió 2 aeroplanos y los norvietnamitas padecieron graves daños en su infraestructura petrolífera.

Una grave amenaza

El nuevo usado cuenta la narración de Owen Hendricks (Noah Centineo), un joven letrado de la CIA que, como hemos explicado, en la primera semana de trabajo, en revela una carta del exagente Max Meladze (Laura Haddock). Una carta donde Max amenaza con publicar información confidencial sobre la agencia salvo que la exoneren de un grave delito.

Como enseña la síntesis de Netflix: “Desde ese instante, Owen se ve envuelto en los misterios del poder político, un planeta arriesgado ahora menudo absurdo gobernado por individuos taimados, mientras que recorre el mundo para realizar su misión y dejar su huella en la CIA”.

Un conjunto de pobladores de Hanoi espera el objetivo de una alarma de bombardeo. Fragmento de una portada de Life publicada el 7 de abril de 196 La gaceta incluía un informe particular de 12 páginas en color: “North Vietnam under siege”. Google plus Books.

Hasta principios de la década de 1960, USA se había tolerado el lujo de no mancharse en guerras coloniales. El enemigo era el Bloque Comunista, y la guerra, en el momento en que va a llegar, se libraría a la estratosfera. Enorme Bretaña y Francia, como es costumbre, se enfangaban de forma continua en guerras lejanas, a riberas de sus moribundos imperios. Merced al visible tufo comunista de varios de estos movimientos nacionales de liberación, Norteamérica podían ofrecer asistencia y aeroplanos viejos, pero sabían bien que la genuina pelea se encontraba planteada en concepto de un golpe nuclear mortal entre USA y la Unión Soviética. Aun la guerra de Corea se terminó recordando como un desgraciado hecho que distrajo a la USAF de su auténtica tarea. En el momento en que el carácter local de la pelea era visible, el gobierno estadounidense podía aun prohibir la ocupación colonial del material aéreo adelantado. Por tal razón, el Ejército del Aire español debió dejarse a sus reactores Sabre en el hogar y hostigar en 1957 a los moriscos rebeldes de Ifni con material de origen alemán desarrollado en la época de los años 30.

Pero sucedían varias cosas que no encajaban en la férrea y congelada composición de la guerra fría, y todo ello crearía nuevos niveles y nuevos ecosistemas aéreos. En la Charla de Bandung, líderes de múltiples decenas y decenas de países expresaron precisamente que eran agudamente siendo conscientes de que la composición dual de todo el mundo ocultaba una dolorosa jerarquía de confort y avance, donde sus respectivas naciones llevaban la peor parte. En la próxima década la enorme mayoría de las naciones todavía colonias formales, en Asia y África eminentemente, dejaron de serlo. Muchas naciones independientes del en este momento llamado Tercer Planeta modificaron sus regímenes habituales de tutela imperial –monarquías, bajallados, sultanados, emiratos– por fieros regímenes republicanos, prestos a reiterar todos los fallos y horrores del nacionalismo europeo de las décadas precedentes . Países gestionados como enormes fincas, como varios de Iberoamérica, modificaron la opresión clásico por nuevos métodos mucho más complejos de control de la población. El resultado final de tanta ebullición es que hacia finales de los brillantes años cincuenta había movimientos de liberación y ejércitos guerrilleros en todo el ancho de todo el mundo.

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